Desde tiempos antiguos los humanos descansaban en ciertas temporadas. Normalmente lo hacían de acuerdo con los ciclos de la naturaleza, y en esa medida fueron acomodando los festivales de tipo religioso. Como los primeros pobladores fueron agrícolas, estas fiestas se realizaban después de las cosechas, es decir, entre agosto y diciembre.

Los primeros desplazamientos (viajes) eran al Oráculo de Delfos, a la Meca, a las Olimpiadas, o al Camino de Santiago. Es decir que los inicios de los viajes de descanso en realidad fueron peregrinajes religiosos. Estos viajes eran en su época largos y carentes de comodidades como en la actualidad. Es por eso que normalmente se hacían una vez en la vida.

En la Edad Media surgió la primera “guía turística” escrita de la historia. Con el objetivo de dar algunos consejos a los peregrinos que tomaban el Camino de Santiago de Compostela, se creó el Códice Calixtino. El quinto libro de este antiguo manuscrito, daba a los viajeros una descripción de la ruta, los sitios importantes a visitar, los eventos destacados, y los peligros que se podían presentar en el camino.

¿Quiénes se tomaron las primeras vacaciones?

“Las Partidas” o Libro de las Leyes del rey de España Alfonso X – el Sabio – , dice que los primeros en tomar vacaciones fueron los jueces. Finalizaba la Edad Media y dada la poca cantidad de trabajo que había durante el verano, los encargados de aplicar las leyes se asignaron su período de descanso. Mismo ejemplo siguió el clero. En aquella época los sacerdotes también eran profesores. Es así como decidieron que los estudiantes debían descansar durante la época estival (época de verano).

Justamente en esta época empezaron a surgir los “hoteles” o sitios de alojamiento. En principio estos lugares fueron creados para personas importantes y sus acompañantes. Familias acomodadas empezaron a comprar propiedades en sitios con un mejor clima donde pasar sus días de descanso.

¿Dónde nació el turismo?

En el siglo XVI, en Inglaterra, la realeza inició la costumbre de enviar a sus hijos de viaje, como complemento a su educación. Normalmente el destino era Italia por el arte y el refinamiento gastronómico en la época. La afición por cultivarse de esta manera se extendió entre las familias adineradas de la época. Estos viajes culturales se llamaban “Grand Tour”. De allí fue que el escritor francés Stendhal adaptó la palabra “turista”. Un concepto que desarrolló en su libro “Recuerdos de un turista” en 1838, lejos de imaginarse la trascendencia que esta palabra tendría en el futuro.

Mientras tanto, en el siglo XVIII en Francia, nacía el concepto de “veranear”. Popularizado por la aristocracia francesa, que en verano se desplazaba a la región de Champagne. Esto podría calificarse como el comienzo del turismo “moderno”. Hecho impulsado por el desarrollo del ferrocarril, que le dio la oportunidad de viajar también a las clases menos pudientes.

Durante el siglo XIX el mercado de los viajes toma impulso. La nueva burguesía inglesa, con plata y tiempo para viajar en tren y en barco, promueve una serie novedades. Surgen así la primera agencia de viajes y la primera empresa transoceánica. El señor Thomas Cook organiza el primer viaje con un grupo turístico. American Express emitió los primeros cheques de viajero. César Ritz inauguró sus primeros hoteles. Se crearon las primeras estaciones de invierno y nació el esquí moderno.

Vacaciones, viajes, turismo

El ferrocarril cambió el concepto de las vacaciones. La oportunidad de viajar fue accesible para todas las clases sociales

¿Desde cuándo las vacaciones son pagadas?

En 1936 en Francia la clase trabajadora logró por primera vez que el gobierno reconociera el derecho a las vacaciones pagadas. Aunque algunas empresas por su propia iniciativa ya tenían esta costumbre, quedó oficializado mediante un decreto. En principio eran 2 semanas al año durante las cuales la gente aprovechaba para viajar a diferentes regiones. Llegó la Segunda Guerra Mundial y al finalizar, otros países de Europa adoptaron la misma medida de los franceses.

Hacia los años 50 ya se había generalizado la ley en diferentes lugares del mundo. La calidad de vida de la gente mejoró notablemente, dando lugar a un boom turístico que en los años 60 se convirtió en el llamado “turismo de masas”. Fenómeno que a pesar de la crisis de los años 70 no decayó. Y que entre las décadas de los 80 y los 90 se consolidó alrededor del mundo.

Finalizando el siglo XX y comenzando el siglo XXI el turismo se diversifica dando origen al viajero independiente. Un nuevo turista que gracias a la tecnología organiza su propio itinerario. Que toma decisiones con más información. Que ha dado origen a otras formas del mercado de viajes como las aerolíneas de bajo costo. Que busca experiencias novedosas dando origen al turismo gastronómico, funerario, vinícola, deportivo, entre otros.

Buscar nuevas experiencias hace parte de la esencia del ser humano. Ir al encuentro de otras personas, otros paisajes, otros climas, otras situaciones. Es así como las migraciones colectivas están documentadas en la historia de nuestros ancestros. Viajar es la eterna búsqueda de la humanidad.

Bibliografía:

Fernández, María J. (1998), El hombre y el viaje. Hacia una reflexión ontológica del turismo. Ciencia y Mar, Vo. II, Núm. 5: 45-49 México

Korstanje, M. E.  (2011),  ¿Qué es turismo? , TURyDES, 4(9)

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